El Pleno de la LXI Legislatura del estado aprobó un acuerdo para exhortar al Poder Ejecutivo de Querétaro a considerar la declaratoria como Patrimonio Cultural del Estado de los Lavaderos Comunitarios Tradicionales de la comunidad de El Salitre, en el municipio de Querétaro.
La propuesta destaca que este sitio representa un espacio histórico de convivencia y organización comunitaria que forma parte de la memoria cotidiana de distintas generaciones de habitantes de la comunidad ubicada en la delegación Santa Rosa Jáuregui.
A este respecto, el diputado de Morena, Ulises Gómez de la Rosa, dijo que aprobar el exhorto va más allá de conservar una tradición y un espacio físico, sino que también representa la lucha del agua en la entidad.
«Esto va más allá de los lavaderos; se trata de la lucha del agua que se da desde diferentes frentes. Durante mucho tiempo hemos entendido el patrimonio cultural desde una visión limitada, como si solamente mereciera protección las grandes construcciones, los monumentos históricos o los espacios ecológicos. La protección del agua es mucho más amplia; es proteger el manantial, es cuidar nuestra agua para que nadie pueda disponer de ella arbitrariamente, es mandar un mensaje muy claro a la Comisión Estatal del Agua y a CONAGUA de que este manantial es un patrimonio cultural que a partir de hoy pertenece a la gente común, que pertenece a las mujeres trabajadoras, a los campesinos, a los obreros, a los pueblos originarios y a las comunidades que han construido la identidad de Querétaro. El patrimonio cultural no debe ser privilegio de grandes monumentos; también debe reconocer la historia de quienes con su trabajo cotidiano construyeron nuestros pueblos», explicó.
Comunidad
Los legisladores locales destacaron que su valor no se limita a la infraestructura tradicional, sino que también está relacionado con las prácticas comunitarias que se desarrollaron alrededor de este espacio, como la transmisión oral de conocimientos, las costumbres populares, la convivencia vecinal y las expresiones de solidaridad entre habitantes.
Los legisladores también consideraron que el crecimiento urbano y la transformación del territorio han provocado la desaparición de diversos espacios comunitarios históricos, por lo que consideraron necesario preservar aquellos que todavía mantienen un vínculo con la memoria colectiva.