Integrantes de Tequisquiapan Verde solicitaron que se suspenda el proyecto de construcción de un desarrollo habitacional denominado Zaanse, debido a los posibles impactos ambientales que, advierten, podría generar al ubicarse sobre una zona del acuífero de Tequisquiapan y en un área considerada inundable, refirió Nancy Hernández, quien pertenece al colectivo.
Señaló que la construcción del desarrollo representaría una afectación para Tequisquiapan y localidades aledañas, al tratarse de una zona que cumple una función importante en la captación y filtración del agua de lluvia.
De acuerdo con la ambientalista, la construcción de viviendas, viñedos y un centro comercial en el sitio podría disminuir la capacidad natural del terreno para permitir la infiltración del agua hacia el acuífero, además de generar riesgos de contaminación.
Agregó que diversos estudios realizados por otros colectivos han advertido sobre las consecuencias que podría tener a largo plazo una reducción en la disponibilidad de agua.
La zona donde se pretende desarrollar el proyecto se encuentra cercana a la Presidencia Municipal de Tequisquiapan y al río, por lo que el colectivo también manifestó preocupación ante la posibilidad de que se realicen modificaciones al cauce.
Destacó que el área registra inundaciones de manera recurrente, pero consideró que este comportamiento también evidencia la función que desempeña el terreno en el ciclo natural del agua.
En este sentido, sostuvo que permitir la urbanización de la zona podría alterar la capacidad de absorción del terreno y afectar la recarga del acuífero.
La representante de Tequisquiapan Verde también dio a conocer que el área cuenta con una condición de protección y que existe una veda relacionada con el aprovechamiento del agua desde 1950, por lo que consideró necesario que se revise integralmente la autorización para modificar el uso de suelo.
«Nosotros estamos previendo que, si ese desarrollo se lleva a cabo en el lugar donde está, realmente sí va a afectar mucho, principalmente a Tequisquiapan y a otras áreas aledañas, porque está sobre el acuífero de Tequisquiapan; el acuífero de Tequisquiapan es un lugar inundable, es un lugar donde se recaba el agua de lluvia y es un lugar que da agua a diferentes lugares alrededor de Tequisquiapan. Entonces, si se construye sobre eso, se va a empezar tal cual a secar. Muchos de los estudios que se han hecho, no nosotros directamente, pero otros colectivos que también están preocupados, dicen que si esto sucede, a largo plazo va a llegar un momento en que en Tequisquiapan no haya agua. Ya sé que mucha gente dice que esto no puede ser, pero sí va a mermar el agua muchísimo. Entonces, es necesario que esto no se lleve a cabo, porque incluso este lugar donde piensan hacer ese desarrollo es un lugar protegido, es un área protegida, es un lugar que está en veda desde 1950», manifestó Nancy Hernández.
Respecto al estatus del proyecto, Nancy Hernández informó que el Ayuntamiento de Tequisquiapan ya realizó la revocación del uso de suelo correspondiente a una parte del predio, acción que consideró un avance, aunque insistió en que todavía falta revisar otra sección del terreno.
Enfatizó que, independientemente de que el predio sea de propiedad particular, debe considerarse el impacto que tendría su urbanización sobre un recurso natural indispensable para la población.
Además del impacto sobre el agua, Tequisquiapan Verde advirtió sobre las afectaciones que la urbanización podría ocasionar a la fauna que habita en el sitio, entre ellas aves, ardillas y tlacuaches.
Ante este escenario, el colectivo llamó a las autoridades a revisar el proyecto de manera integral y evitar que se concrete la urbanización de una zona que, consideran, cumple una función ambiental para Tequisquiapan.