En medio de gritos y empujones inició actividades este miércoles 1 de abril la LXI Legislatura del Estado de Querétaro, que tenía convocada para las 10:00 de la mañana sesión de Pleno; sin embargo, afuera, un grupo numeroso de activistas ya había tomado posición frente a las puertas del recinto legislativo para manifestarse. Llegaron con la intención clara: entrar y hacer que los diputados locales escucharan el reclamo de años de espera por iniciativas que han sido bloqueadas.
Barrera burocrática
La puerta de acceso al Congreso local fue bloqueada casi de inmediato; personal de seguridad y concertadores de la Secretaría de Gobierno formaron una barrera humana para contener el ingreso. Del otro lado, los colectivos movilidad segura, feministas, trans no binario y por el derecho al agua insistían en avanzar.
La escena escaló entre empujones, jaloneos y gritos que rebotaban en los muros del recinto. Algunos lograron cruzar, pero otros quedaron detenidos en la entrada, cuestionando por qué se les impedía el paso a un espacio que es catalogado como “la casa del pueblo”.
Aunque el personal de seguridad justificó el bloqueo a que el área destinada tradicionalmente para la ciudadanía estaba llena, los activistas reclamaban no solo el acceso físico, sino el derecho a participar en un proceso legislativo detenido. Mientras afuera la mayoría de los integrantes de los colectivos peleaban para poder entrar, en la puerta del salón de Pleno, quienes lograron ingresar ya se manifestaban para que los diputados dentro escucharan.

De la boca para afuera
En ambos puntos la exigencia era la misma: ninguna de las iniciativas impulsadas desde estos movimientos ha avanzado a la etapa de dictaminación. Se trata de propuestas en materia de movilidad segura, identidad de género, despenalización del aborto y una nueva ley de aguas, todas construidas a través de mesas de trabajo, diálogo con legisladores y acompañamiento técnico.
Sin embargo, acusan que los acuerdos políticos alcanzados no se cumplieron, las comisiones no han sesionado y los dictámenes no circularon, además de que las condiciones mínimas para el debate legislativo no se generaron.
También exigieron la destitución del titular de Servicios Parlamentarios, José Antonio Ledesma Ferrusca, al acusarlo de retrasos sistemáticos en el trámite de las iniciativas, lo que afirmaron que no corresponde a un error administrativo, sino a una práctica que ha impedido que temas con respaldo social lleguen siquiera a discusión.
Una vez concluido el pleno, el nuevo presidente de la Mesa Directiva, Sinuhe Piedragil, se reunió con integrantes de los colectivos y se comprometió a reunirse el próximo lunes nuevamente para establecer acuerdos; entre ellos, afirmó que la discusión en torno a la despenalización del aborto se discutirá en comisiones unidas.