El sector restaurantero del municipio de San Juan del Río, mantiene expectativas moderadas pero esperanzadoras ante la próxima temporada vacacional de Semana Santa, considerada clave para la recuperación económica tras un inicio de año complicado, refirió el presidente del Consejo Queretano de Restauranteros A.C., Antonio Rosas Carapia, quien estima un incremento en ventas de entre el 30 y 40%.
Señaló que los primeros meses de 2026 han sido particularmente difíciles para el gremio, con una baja afluencia de comensales y múltiples compromisos financieros que atender.
Ante este panorama, destacó que la temporada de Semana Santa representa una oportunidad crucial para recuperar parte de las pérdidas y lograr estabilidad durante el primer semestre del año.
En cuanto a las expectativas, Rosas Carapia indicó que, de acuerdo con la tendencia actual, se prevé un incremento en ventas de entre el 30 y 40 por ciento, cifra inferior a la registrada en años anteriores, cuando el repunte llegó a ser de hasta el 70 u 80 por ciento.
«Cuando llega la Semana Santa, se presenta la oportunidad de recuperar económicamente algo de lo perdido, lo que permite tener estabilidad durante el primer semestre del año. Aunque en mayo también se cuentan con buenas fechas comerciales, de enero a mayo transcurren varios meses en los que, si no se tiene el flujo económico adecuado, se puede llegar al cierre o la quiebra de los establecimientos locales. Por esta razón, la Semana Santa se espera con mucho cariño, pues brinda un «aire» necesario para capitalizarse y enfrentar los primeros seis meses del año. Es fundamental contar con difusión, promoción y capacitación para atender a los clientes debidamente, logrando que la clientela regrese con frecuencia, ya sea en estas fechas o en cualquier otro momento que visiten San Juan del Río. De ese tamaño es la importancia de la Semana Santa para la sobrevivencia de los negocios», destacó Antonio Rosas.
El líder restaurantero también recordó que el 2025 cerró con una disminución del 30 por ciento en comparación con 2024, y que el arranque de 2026 ha sido lento, lo que refleja un desequilibrio económico influido por factores como la inflación y la disminución en el consumo.
