El Grupo Parlamentario de Morena solicitó formalmente a la Mesa Directiva del Congreso las observaciones enviadas por el Poder Ejecutivo a la Ley de Identidad de Género, informó el coordinador, Arturo Maximiliano García.
El diputado aclaró que en el dictamen aprobado en agosto pasado se atendieron las primeras observaciones enviadas por el gobierno estatal, por lo que dijo confiar en que las nuevas modificaciones solicitadas por el gobernador tengan un trasfondo jurídico y no ideológico. Agregó que, si los señalamientos son únicamente de forma o redacción, no debería existir impedimento para que la iniciativa avance nuevamente al Pleno.
El legislador señaló que el grupo parlamentario de Morena ya incorporó en el dictamen alternativo aprobado en agosto, parte de las observaciones formuladas previamente por el Ejecutivo, aunque sostuvo que estas no modificaban los elementos esenciales de la propuesta.
«Mira, políticamente lo podíamos esperar, jurídicamente había la posibilidad; lo que me parece, insisto, lo que es sorprendente, es que lo hicieran porque no entiendo cuál es el argumento jurídico. Puedo entender que hay un pensamiento, una forma de ver lo que, de acuerdo con ciertas personas o manifestaciones que han hecho algunos actores políticos, sí está bien o está mal, de acuerdo a su forma de ver la moral u otros elementos. Pero lo que no puedo entender es cómo justifican jurídicamente una observación a este dictamen. Tiene que ser de fondo. Los temas de redacción históricamente, antes había una comisión de redacción y estilo, y también algunas cosas se acostumbran si tienen que ver con redacción, con algunos errores de dedo, algunas repeticiones de frases o de fracciones; lo que normalmente se hace se ajusta redacción y estilo por vía de la Secretaría de Servicios Parlamentarios», explicó.
Maximiliano García recordó que la Comisión de Administración y Procuración de Justicia ya había aprobado previamente el proyecto (la primera ocasión), por lo que confió en que sus integrantes revisen nuevamente los señalamientos y, en caso de tratarse únicamente de ajustes de redacción, realicen las modificaciones necesarias para que pueda ser sometido nuevamente a votación.
Objeciones, ¿de qué tipo?
Advirtió que, si después de corregir las observaciones el dictamen tampoco obtiene el respaldo necesario, particularmente la mayoría calificada que se requiere al tratarse de un proyecto previamente observado, entonces quedaría en evidencia que el problema no estaría relacionado con aspectos jurídicos o técnicos.
El coordinador morenista sostuvo que el Poder Ejecutivo tiene facultades constitucionales para observar las decisiones del Congreso; sin embargo, consideró que dichas facultades deben sustentarse en argumentos jurídicos y no en criterios de carácter ideológico o moral.
También cuestionó que eventuales errores de redacción puedan convertirse en fundamento para una nueva votación con mayoría calificada, al señalar que este tipo de correcciones normalmente pueden atenderse mediante ajustes de estilo y técnica legislativa.