Teresa Roldán Soria, activista ambiental, comunicó que existe una contaminación severa en la presa El Batán tras la muerte masiva de peces. Señaló que las autoridades ignoraron durante años las denuncias sobre descargas irregulares provenientes de fraccionamientos, ranchos y comunidades cercanas.
Además, advirtió que la contaminación no solo afecta al agua, sino también a la estructura y sedimentos de la presa, donde persisten contaminantes acumulados como metales pesados y residuos químicos.
Entre las principales exigencias, pidió frenar las descargas contaminantes, retirar el lirio acuático, mantener monitoreo constante, realizar una limpieza profunda y establecer estudios técnicos independientes para evaluar el estado real del embalse y prevenir mayores afectaciones ambientales.
«Congruencia, que se lleven a cabo las acciones que se necesitan, no nada más que sean medidas paliativas, que no nada más como sucedió que tendrá, déjame recordar, alrededor de 6 años que se hizo una limpieza y se sumergió y ahí se quedó. Entonces es un monitoreo constante, un cuidado constante, una supervisión a los diversos posibles descargas que estén en el entorno de la presa. Digo, no es nada más los desarrollos cercanos, si es que tienen o no tienen las plantas de tratamiento en buen funcionamiento, me estoy refiriendo a las rancherías de las comunidades cercanas, al mismo Huimilpan que de alguna manera anteriormente habíamos comentado que por el mismo camino del agua pues llega a la presa», resaltó Teresa Roldán.
Finalmente, también alertó sobre posibles riesgos estructurales en la cortina de la presa, al recordar que años atrás se detectó una ruptura que fue reparada con polímeros, por lo que las autoridades también deben tomar acciones respecto a esta problemática.