Los más de 70 mil metros cuadrados de los 12 predios municipales que serán subastados en Querétaro deberían destinarse a áreas verdes y no a la urbanización, advirtió América Vizcaíno. Señaló que la capital enfrenta un déficit de espacios de biodiversidad y convivencia, por lo que la venta de los mismos representa un despojo de espacios que podrían destinarse a áreas verdes.
Además, pidió frenar la venta de los predios, garantizar el cumplimiento de la normatividad urbana y destinar esos espacios a conservación ambiental, restauración ecológica y creación de parques públicos.
«Primero que se cumplan con la normatividad, porque no sé qué pretexto jurídico utilizaron para justificar la venta. Segundo, que esos terrenos sean dedicados a la conservación y se registren como fragmentos de biodiversidad. Y tercero, todos aquellos que tengan la superficie adecuada sean convertidos en parques», afirmó América Vizcaíno.
Fondos
Por su parte, organizaciones sociales dieron a conocer que solicitaron un cabildo abierto para discutir la medida. Mar Covarrubias indicó que el objetivo de someter a discusión pública la decisión adoptada el pasado 22 de mayo, mediante la cual se autoriza la enajenación de los predios. Señaló que hay una discrepancia entre las declaraciones públicas del presidente municipal, Felipe Macías Olvera, y el contenido del Acuerdo de Cabildo aprobado, ya que el presidente ha manifestado que los recursos obtenidos por la venta se destinarán a obra pública, pero el resolutivo quinto del acuerdo establece textualmente que los fondos serán utilizados para «equilibrar las presiones financieras en materia de gasto corriente, tales como combustibles y mantenimiento de vehículos y para inversión pública productiva».
Ante esta situación, señalaron que hay una problemática financiera estructural en el Ayuntamiento que no puede resolverse mediante la venta de activos patrimoniales sin un debate transparente.
Finalmente, aseguró que estos terrenos fueron originalmente donados por desarrolladores como áreas de equipamiento urbano, conforme a lo establecido en la legislación local, por lo que su enajenación contraviene el espíritu de la norma que busca garantizar espacios públicos y servicios comunitarios para el crecimiento ordenado de la ciudad; además de los problemas medioambientales que trae.